Defensas en capas — límites de tasa, CSP y cortacircuitos — que protegen la plataforma de abusos, controlan costos y mantienen el servicio confiable para todos los clientes.
Ejecutar un agente de IA a gran escala significa que estás operando un servicio que podría, en teoría, ser mal utilizado — inundado con solicitudes automatizadas, sondeado en busca de debilidades o manipulado a través de entradas maliciosas. Esta característica cubre las defensas en capas que mantienen tu plataforma segura, tus costos predecibles y las experiencias de tus clientes ininterrumpidas: límites de uso por cliente, políticas de seguridad de contenido y cortacircuitos automáticos que protegen tu sistema cuando algo falla en la parte superior.
La seguridad y la confiabilidad son requisitos básicos para las ventas empresariales. Los clientes quieren saber que sus datos están protegidos, que su uso no se verá afectado por el abuso de otra persona y que la plataforma no acumulará costos inesperados en su nombre.
Cada clave de API tiene una cuota — un número máximo de solicitudes permitidas dentro de un período de tiempo determinado. Cada solicitud verifica esta cuota en tiempo real:
- Bajo el límite: la solicitud pasa normalmente
- Cercano al límite: la respuesta incluye encabezados que muestran cuánto queda de la cuota, para que el sistema que llama pueda desacelerarse de manera elegante
- Sobre el límite: la solicitud es rechazada con un error claro, no se pierde silenciosamente
Las cuotas pueden establecerse por cliente, por integración o globalmente. Los clientes legítimos que alcanzan su límite por accidente pueden solicitar un aumento a través de un flujo de autoservicio.
Cada página servida por la plataforma incluye instrucciones a los navegadores sobre qué scripts y recursos se permiten cargar. Si un navegador detecta una violación — digamos, un script inyectado que intenta cargar desde una fuente no autorizada — informa esa violación de vuelta a la plataforma. Estos informes se agrupan y pueden activar alertas si se detecta un patrón de violaciones.
Si un servicio superior (como un proveedor de IA) comienza a devolver errores o responde lentamente, el cortacircuito reduce automáticamente el tráfico a ese proveedor y redirige las solicitudes a un respaldo. Una vez que el proveedor se recupera, el tráfico se restaura gradualmente. Esto es invisible para los usuarios finales — experimentan una breve desaceleración como mucho, no un fallo duro.
El equipo está construyendo:
Una vez en vivo, tendrás controles claros y visibilidad sobre el uso de la plataforma, con protección automática contra abusos externos y fallas superiores.